

Eso sí, espero que la próxima vez se organice mejor, la unión hace la fuerza, dicen…


Eso sí, espero que la próxima vez se organice mejor, la unión hace la fuerza, dicen…
No voy a contar mucho más ya que estoy preparando una tanda de entradas especiales para intentar poner las mejores de las 525 (sí, habéis leído bien, 525) fotos que he sacado en el Museu Moto de Basella.
Pero para abrir boca os cuelgo cuatro fotos al azar.
De vuelta de Santa Margarida i els Monjos (creo que se dice así) volvía tranquilo por la N240 aguantando la moto del terrible ventarrón que se había levantado. Al acercarme a Lleida creía que estaba a salvo de una caída, nada más lejos de la realidad.
Me estaba acercando a una rotonda de esas gigantes que hay por Lleida (cerca del cementerio y el polígono El Segre).
Total, que estoy tumbando para trazar la curva de la rotonda a la izquierda para irme a casita (me acababa de cascar 300 y pico kilómetros después de comer con unos amigos en Vilafranca) cuando de reojo (menos mal que llevaba el Schuberth, con el NZI no puedo mirar de reojo) veo una sombra que viene a toda leche por la derecha saltándose el ceda de la rotonda. Sin embargo no podía hacer nada… Oigo ñiiiiiiiiiiiiiiiiiiecccccccckkkkkkkk de las ruedas del coche, un Hyundai Coupé azul con un imbécil su mujer y su bebé..
Sólo me dio tiempo en pleno susto a cambiar ligeramente la trayectoria… las ruedas no hicieron ningún extraño… Me paro en la rotonda (en el exterior, vamos)… se me pone a la par el imbécil y me dice pausadamente “Perdona, no te he visto“… Lo único que acerté a decir (mi corazón estaba como a 140 pulsaciones) fue: “Pues casi me matas majete…”
Lo malo de esta historia no es que se me quedara cara de tonto durante horas o que luego, por la calle, caminara como un zombie sino que, cuando te pones a repasar qué has hecho mal, no encuentras nada, vas a una velocidad correcta, no arriesgas en curvas, cedes el paso, cumples con todas las señales, para que te venga un tío al que las rotondas no van con él, da igual si va solo o con una criatura de meses de edad.













Tras el recorrido, que se me hizo hasta corto, incluso con la parada incluida (no sé si el pueblo se llamaba Els Omellons), llegamos al punto de partida para la rifa final.. Pues lo de siempre, un poco de descontrol y mala suerte para mi ya que no me toco nada, pese a gastarme 5 euros en boletos, jejeje.

Ah, una cosa que se me olvidaba, junto al mapa de la ruta me dieron de regalo un test para saber la tasa de alcohol en sangre (supongo que de solo un uso).

Quizás la cosa me ha salido un poco crítica pero creo que ha sido objetivo mi resumen.. Como puntuación le pondría un 7 sobre 10.
Edito: (fallo en el recuento)


Tras tomar un cafecito de rigor, no era cuestión de echar raíces sino de andar con la moto, me dirigí a Ordesa, la carretera ya era bastante peor pero se podía conducir, para algo tengo una trail, aunque sea asfáltica. Eso si, todo el rato fui por lo negro, pese a que el asfalto era de pésima calidad en algunos tramos. Quizás fue el tramo más fatigoso ya que había partes en el que la carretera no delimitaba los dos sentidos y los coches que venían de frente siempre iban por el medio de la misma… Todo el camino fue por la N-260 y la A-135.

Allí, en Torla, muy cerca de Ordesa, paré para sacar unas fotitos a la moto y al valle.. Verdaderamente este era un sitio precioso.



Hecho esto, fui a Ordesa para llevarme la desagradable sorpresa de que hasta el parque natural solo se podía ir o a pata o en autobús… mi moto estaba vedada, pues vaya. Por lo menos saqué unas fotos a los restos de un hotel que se había quemado la semana anterior.. tenía pinta de haber sido un alojamiento bastante bonito.



Ya quedaba poco para mi final de viaje, el tercer tramo, el comprendido entre Ordesa y Canfranc. La carretera era buena (parte A-135, N-260 y N-330/E7), lo malo es que yo puedo perderme con suma facilidad (a ver cuando me llega el navegador que encargué hace MESES!!!).

En Canfranc tuve una pequeña decepción, no porque no pudiera entrar en las instalaciones de la estación del tren (que lo están rehabilitando) sino que me esperaba otra cosa… Si la estación estaba medio abandonada, no me esperaba tanto bullicio. pero claro, si la entrada al túnel de Somport que une España con Francia está tan cerca, era de prever que hubiera tanta gente, franceses incluidos.
Por lo menos saqué las imágenes de rigor a la estación (Inaugurada en 1928 por Alfonso XIII, pocos años antes de salir por patas). Espero que los de Sacyr hagan un buen trabajo en la rehabilitación del edificio.



Ya solo quedaba dar la vuelta. No tiene más comentario ya que de Canfranc bajé hacia Huesca para girar a la izquierda hasta retomar el camino de ida a la altura de Aínsa. Como curiosidad he de decir que en el viaje de ida encontré un edificio en medio de un campo de vid bastante curioso con la palabra IRIUS a la entrada del recinto. Luego averigüé que se trataba de una bodega.. Jo, el edificio que estaban construyendo era de lo más vanguardista para tratarse de una simple bodega…

Yo no pude hacer nada más que pasarme sobre las cuatro de la tarde, una vez terminada casi la comida y, en la hora del café, hacer un saludo tan típico de los míos. Un berrido general.

Allí vi a viejos conocidos y nuevas caras (80 y tantas personas dan para mucho la verdad). Lo malo de todo es que con la premura de tiempo no pude saludar uno a uno a todos los amigos que se acercaron ayer a tierras leridanas, una gran pena la verdad.
La cuestión es que el otro dia me llegó la minicámara Oregon Scientific ATC 2000, la cual, sin ser una maravilla de la técnica, hace su función, la de filmar onboards cutrillos.
Con una tarjeta de memoria SD (Security Digital) de 2 gigas a máxima resolución (640×480 y 30 fps) puede grabar hasta 59 minutos, el doble si la resolución es a 320×240, más o menos)
.Bueno, sin más preámbulos, os pongo los dos primeros vídeos que colgué en youtube:
Y éste hasta con música!!!
Bueno, este fin de semana me he pegado una semipaliza de unos 1.200 kilómetros (876 solo el viernes)… Como disponía de tres días libres quería aprovechar al máximo el tiempo. En un principio dudé si irme a Bilbao a pasar el rato y visitar a mis viejos amigos, ya que hacía tiempo que no les veía y tampoco ellos habían visto nunca a PelandusKa. Sin embargo, pronto se me quitaron las ganas. No obstante, quería hacer kilómetros y desde que leí en el foro de V-strom la existencia de barras supletorias para manillares, bases RAM Mount para acoplar GPS, cámaras de vídeo y tomas de mechero, pues me obsesioné con una tienda, 2tmoto, cuya tienda física más cercana estaba en Valencia..
Bueno, unos 400 kilómetros ida, casi lo que hay hasta Bilbao ¿por qué no? Total,que el viernes me dio por hacer kilómetros a lo bestia. La ida la hice por todo tipo de vías tanto buenas como no tan buenas, con curvas, rectas, etc…
En el viaje llevaba la cámara que acababa de recibir de un pedido que hice a EEUU. Sin embargo, la experiencia onboard no fue lo que esperaba porque inexplicablemente la cámara se apagaba cada dos por tres. No sé si era debido a las vibraciones o yo qué sé. Salí de Lleida sobre las 10, 30 de la mañana y llegué (comida incluida en Benicarló y paso por Peñíscola) sobre las 4 de la tarde. Todo era cuestión de encontrar la Avenida del Cid nº 28 (y yo sin GPS y ni siquiera un triste mapa de papel).
Se me hizo eterna la búsqueda pero al final hallé la tienda, un poco más pequeña de lo que imaginaba pero una vez dentro el dependiente me hizo olvidar todo gracias a su atención y amabilidad. De querer pillar solo la barra del manillar y la toma de corriente, acabé pillando todo un sistema de sujeción y acoplamiento RAM Mount de esos para la zona del tanque de combustible. Una pasta vamos, pero contento. Sin embargo, no todo iba a ser agradable.
Antes de llegar a Valencia (si, esto de contar las cosas linealmente no es lo mío) tuve un pequeño problema. La cosa está en que llegando a Sagunto muy cerca ya de Valencia, noté un golpecito (no llegó a ser fuerte) en la puntera del pie derecho. Al principio no pensé que sería algo serio como mucho un pájaro que se había golpeado con mi pie (como lo lean los ecologistas me cuelgan, pero por la dureza del impacto si hubiera sido un pájaro., éste no la hubiera palmado, por lo menos tras este golpe). Como no era cuestión de parar en medio de la autopista por una sospecha (craso error) seguí camino hasta la siguiente gasolinera, ya que me estaba quedando sin sopa… Allí hice una inspección rutinaria aunque no vi nada (tampoco me fijé). Pues bien, el golpe era que el taco derecho de los nuevos pelacrash Puig (no oficiales Suzuki como creía en un principio) se había caído!!! sí, como leéis. Pero bueno, ya seguiré con esta historia más adelante.
Lo había dejado en que me había dejado una pasta en la tienda no? pues bien, no sé cómo pero ya eran las siete de la tarde y pronto empezaría a oscurecer, por lo que tenía que largarme cuanto antes para que no se me echara la noche muy pronto.
El camino de vuelta no fue malo, salvo que en una zona me comí como medio millón de pequeños insectos y que tuve algún que otro susto con moteros que subían a Montmeló (uno incluso me adelantó cuando yo aún no había terminado de adelantar a un camión y me incorporaba al carril derecho de la autopista… malditos domingueros… ).
Llegué a casa obre las 11:45 de la noche, bastante cansado, pero como tenía ganas de montar las cosillas, decidí que al día siguiente me levantaría pronto para dirigirme a Calafell, donde tengo mi piso franco, jejeje.
Llegó el sábado, me levanté sobre las 10. No tenía prisa. Iba a ir piano piano, osea descansado, sin forzar, el culo y las manos tampoco me lo iban a permitir, el día anterior me hice casi del tirón 876 kilómetros, tanto por carretera, autopista y ciudad.Marché hacia Calafell por la AP-2 para hacer las ñapas a las que me refería antes Iba con la bolsa sobredepósito del Lidl con todas las herramientas que pensaba iba a necesitar.
A la altura del área de servicio de Les Garrigues noté un pinchazo bestia que escocía lo suyo en el hombro derecho)… Fue tan desagradable que me tuve que parar en el arcén (y eso que el área de servicio estaba a menos de un kilómetro, para ser más claros, detuve la moto justo debajo del cartel que indicaba que la gasolinera estaba a 1 kilómetro) pero no podía aguantar ya que era una sensación bastante desagradable e inusual para mí… Con cuidado dejé la moto con los warning puestos, me quité la chaqueta lo más cuidadosamente posible porque me olía a qué era debido ese dolor… Efectivamente, cuando me palpé el hombro noté como una astillita (o la cabeza de un punto negro de esos de adolescentes., un grano vamos).. pero cuando lo rocé vi que era donde me escocía… Así pues, gracias a que esta semana no me había comido las uñas logré sacar el agujón… Era del grosor de una ceja, pestaña y su longitud no sería superior a los dos milímetros pero joder, era un aguijón.
Una de dos, o el bicho al impactar en mi le dio por hacer espeleología (mientras yo iba a 120km/h) o la abeja me picó atravesando la chaqueta Richa Airstrike (voy sin forros). La cosa no acaba aquí. pasada media hora noto que… precisamente no noto el hombro, lo tengo como dormido. Esto me preocupa porque estoy conduciendo la moto (que encima iba con el baúl a tope, por lo que llevaba algo de peso). Cuando giraba sentía el abotargado, vamos una sensación muy rara, como cuando te quedas dormido en el sofá en mala postura.
Por ello me dirigí al centro de salud más cercano (en Catalunya se llama cap) que era el de Calafell (zona turística), lugar final de destino y allí, que cosa más rara, me atendieron enseguida, no como en Lleida city por un dolor de tripa más grave hace ya cosa de un año (en fin). Me miraron el hombro. Lo tenía hinchado y con forma de roncha. me auscultaron la garganta por si se había extendido el veneno y me estaba volviendo alérgico (solo faltaba que me cogiera una alergia a las abejas en pleno verano y en una zona donde hay mucho insecto). Y aquí viene lo peor … las inyecciones:
- Urbason (no noté nada)
- Polaramide (esta si que escocía, tanto o más que el aguijonazo de la abeja)
Como seguía con el adormilamiento del hombro me recetaron una crema, Lexxema, creo que se llamaba) y pastillas de Polaramide, un producto que produce somnolencia, pero como el sábado no tenía que conducir mucho más (3 euros y pico la broma)… Al final, la cosa no fue a mayores y no me produjo ningún tipo de alergia a la picadura de abeja.
La cuestión es que hay que tener cuidadín cuando vamos en moto y a pesar del calor, hay que intentar ir bien abrigaditos, no se vaya a meter un bichito de estos tan molestos… E incluso si estás abrigado, si llevas chaqueta de verano, el insecto es capaz de atravesar la fina capa… Si esto me hubiera pasado en la calle, dando un paseo a pie, posiblemente no hubiera ido al médico, pero al dormirse el hombro derecho y luego ver la roncha (lo siento, no hay foto, os debéis fiar de mí, jejeje) y tener que conducir preferí aquello de más vale prevenir que curar.
A día de hoy ya no tengo ni ronchas ni nada y he consultado a mi hermana, que es médico, que ya no hace falta que siga la medicación, el peligro ha pasado… Bueno.
Tras llegar a la casa de Calafell, tomar las pastillas y descansar un poco, me puse manos a la obra y puse todo salvo la toma de corriente porque, al carecer de instrucciones de montaje, no quise liarla… No tuve demasiados problemas en el montaje. Una cosa que me pareció curiosa es que el adaptador para GPS o Cámara de fotos o vídeo con soporte QUICK-LOCK (un conjunto de SW-Motech y RAM Mounts) va atornillado al depósito de combustible, vamos a la tornillería que lleva el aro del depósito. Hay que quitar cuatro tornillos y poner los que lleva el aparatito. Mis sorpresa vino cuando vi que los cuatro tornillos que quité eran todos de distinto tamaño, desde el más pequeño que había visto hasta los más normales. Pero no hubo problemas, creo.
Hice un minitest enganchando mi vieja cámara al sistema y lo paseé por el pueblo. No se movía nada. La barra de manillar, tampoco me dio problemas. Al final creo que hice bien comprándola en gris y no en negro, queda más bonita así.
Sin embargo, el montaje de la toma de corriente era algo diferente. Ni yendo a un ciber-café encontré una rápida solución al problema… A ver cuando tengo un rato libre. Esta entrada se está alargando bastante, no creo que mucha gente vaya a ser capaz de leerla de cabo a rabo, pero en fin, para los que sí termino contando qué es lo que me pesó ayer domingo, último de mis tres días libres.
Había quedado en que una amiga mía, Mariona, iba a venir a Calafell a ver conmigo la carrera de MotoGP, menos mal, porque cuando acabó y quisimos ver tanto la final de Roland Garros de Rafa Nadal contra Roger Federer o ver la carrera de F-1 de Montreal, el TDT petó… y tuve mucha suerte en poder ver la tele analógica de toda la vida, ya que el televisor que hay en Calafelll está bastante viejo y cascado. Por lo demás, no ha mucho que contar así que cierro aqui la entrada… no creéis que es mejor?
PD: Jeje, casi se me olvida, al salir el sábado del cap por lo de la picadura de abeja, llamé al taller donde me pusieron los pelacrash y, aunque se extrañaron, me dijeron que la pérdida entraba en la garantía por lo que mañana martes me pondrán otro taco.
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